La vivienda se situaba sobre una pendiente y fue necesario
articular un jardin controlando la escorrentía y salvando el
desnivel. El cliente requería cubrir muros con setos, desarrollar
un fondo verde perimetral y acompañar especies de clima
mediterráneo con bajo mantenimiento.
El proyecto incluía romper la montonía del verde con tonos
glaucos, azules y blancos.












