Dentro del jardín, todo es posible para la convivencia de los trabajadores, en grupo, en solitario, se abren y cierran espacios íntimos y recogidos junto a otros más abiertos a reuniones. Cada pequeño espacio se abre a un mar de sorpresas. Todos y cada uno de ellos tienen un elemento que lo diferencia del próximo.
Se intenta crear un jardín de agua, dotando al espacio de amplios paseos donde en todo momento tengamos el elemento acuático presente tanto visualmente como corriendo bajo nuestros pies. El continuo repiqueteo del agua al salir de los surtidores y de los grifos convierte el jardín en un lugar placentero para recorrer y soportar las altas temperaturas estivales.
